Bajo Dos Banderas

Bajo Dos Banderas:

La Pérfida Albión se hundía y un nuevo día llegaba. Aquel 4 de julio Bernardo de Gálvez desfilaban ordenadamente junto a Washington. Las calles estaban abarrotadas. Los gritos de júbilo, los tambores y la música se colaban por abiertas ventanas de la taberna. Los pocos hombres que no habían salido a la calle eran todo sonrisas y etílicos brindis. En la ciudad solo parecía existir una isla de pesadumbre. Un hombre de ojos llorosos y manos sucias deslazaba su vaso por la desgastada mesa de madera. Pobre enterrador, regresaban sus horas bajas.

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